La religión y la justificación divina de las peores prácticas mundanas
8 March 2017
Para mí hay una verdad inobjetable en cada lección de historia y en cada lectura del presente. La religión, las religiones, los religiosos hacen más mal que bien a la sociedad y son una de las causas de los peores problemas del mundo. Los ejemplos pueden ser millones, y citaré solo unos pocos que hoy nos determinan: el mito de un paraíso celestial, la negación del cuerpo, la persecución a la ciencia y a las mujeres, la conquista de América y el exterminio sistemático en nombre de Dios, los fundamentalismos islámicos, protestantes y judíos, la satanización de los anticonceptivos y la consiguiente superpoblación planetaria, en fin.El pasado primero de marzo, al horror religioso se sumó a otro gran horror: la violencia contra las mujeres. En El Cortezal, una aldea perdida del Caribe nicaragüense, una mujer fue quemada en una hoguera como parte de un rito de purificación religiosa. Su nombre era Vilma Trujillo García, tenía 25 años y fue juzgada de estar “endemoniada”. Al parecer, el pastor Juan Gregorio Rocha la lanzó a la hoguera, junto con la participación de otros cuatro miembros de la comunidad “Asamblea de Dios”.
Al respecto, quiero resaltar las palabras de Juanita Jiménez