La eterna provocación del gobierno bolivariano
10 May 2017
Las aguas están lejos de calmarse en Venezuela. Tras haber intentado sin éxito disolver la Asamblea Nacional de mayoría opositora y luego de inhabilitar al principal líder de la oposición, Nicolás Maduro ha vuelto a mover ficha. Apuesto que muy pocos pensaban que el presidente venezolano se atrevería de inmediato a realizar una nueva jugada represiva que encendiera aún más los ánimos. Pero Maduro lo ha hecho una vez más y para asombro de todos.El pasado 1 de mayo, coincidiendo con una nueva marcha multitudinaria organizada por la oposición que recorrió las calles de Caracas, el presidente anunció la creación de una nueva “Asamblea Nacional Constituyente” de mayoría chavista y paralela a la Asamblea Nacional vigente. La misión de esta Asamblea emergente será la de redactar una nueva constitución que se adapte a las necesidades del régimen bolivariano. De este modo se busca, una vez más, eliminar las funciones de la Asamblea de mayoría opositora elegida democráticamente. Se trata, por tanto, de un nuevo paso del régimen bolivariano para acallar las voces disidentes y continuar con el objetivo, ya casi desesperado, de perpetuarse en el poder a como dé lugar. Los partidos político