Liu Xiaobo: la causa de la democracia
19 July 2017
Para muchos, el Premio Nobel se presenta como la máxima distinción que un ser humano o una organización pueda obtener. Para otros, al contrario, el premio es una farsa, dado su sesgo político evidente. Yo, personalmente, me debato entre ambos extremos.De todas formas, el premio más polémico es el Nobel de la Paz. Recuerdo, por ejemplo, el año en que lo recibió Obama, y recuerdo, de paso, todas las guerras en que participó. Recuerdo también cómo, al año siguiente, lo recibió la Unión Europea en reconocimiento a que ya no había intervención militar entre países miembros.
Toda esta digresión, queridos oyentes, obedece a que el pasado 13 de julio murió Liu Xiaobo, intelectual chino y Nobel de la Paz. Y las condiciones de su muerte refuerzan el mensaje que dio origen al premio. Esto es, China es un Estado autoritario.
El premio, recordemos, le fue otorgado a Liu en el año 2010 por su lucha por la democratización de China, pero él no pudo ir a la ceremonia. En el 2009, Liu había sido condenado a once años de prisión por escribir la ‘Carta 08’, un manifiesto político que le pedía al gobierno chino más derechos constitucionales, libertad de expresión y la separación de poderes