El Papa Francisco pide a Colombia el valor de perdonar
13 September 2017
Entre las múltiples enseñanzas que en teoría Jesucristo legó a sus discípulos, hay una que para mí representa un enorme misterio: “Amad a vuestros enemigos y orad por los que os persiguen y maldicen”. ¿De verdad? ¿Es realmente factible poder hacer eso? ¿Amar a nuestro enemigo que nos hace la vida imposible? ¿Y por qué amarlo? ¿No sería suficiente con intentar no odiarlo? Definitivamente se necesita ser un santo, o incluso un mesías, para poder llevar a cabo una tarea tan difícil.O ser un Papa. Porque aquello es más o menos lo que vino a decir el Papa Francisco, el pasado 8 de septiembre, en la localidad colombiana de Villavicencio: amad y perdonad a los asesinos.
El 7 de abril del 2002, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (las FARC) hicieron explotar un vehículo en esa misma localidad, causando la muerte de 11 personas. Aquello fue apenas un grano de arena en un conflicto que duró más de medio siglo y dejó alrededor de 220.000 muertos. Poco a poco Colombia ha logrado dejar atrás aquellos tiempos de barbarie y violencia indiscriminada. Gracias al proceso de paz impulsado por el presidente Santos, las FARC han entregado recientemente las armas y se han transformado en un