El magistral arte de perder el tiempo
21 February 2018
Cuando eres un gobernante y tienes a la inmensa mayoría de la población en tu contra; cuando la escasez material, una altísima inflación, la delincuencia e incluso el hambre obligan a miles de ciudadanos a abandonar el país; cuando las arcas públicas están prácticamente vacías y resulta casi imposible encontrar financiación extranjera; cuando casi todos te han dado la espalda, tanto a nivel nacional como internacional; cuando todo esto ocurre y mucho más, entonces sólo te queda una única opción para aferrarte al poder con uñas y dientes: ganar tiempo. O lo que es exactamente lo mismo: perderlo. Sólo de esta manera, es decir, arrebatando al calendario un día más sentado en la silla presidencial y agotando la paciencia de todos alrededor, es posible permanecer en lo alto a través del tiempo. Y si no que se lo pregunten a Mugabe, a los hermanos Castro o a la dinastía norcoreana. Ganar y perder tiempo es lo mejor que sabe hacer Nicolás Maduro en Venezuela. Es, sin duda alguna, el mejor método que ha encontrado para desmoralizar a sus adversarios, quienes tarde o temprano se verán obligados a admitir que poca cosa se puede hacer para desalojar a los autócratas chavistas del poder. A est