La locura anónima del fanatismo se extiende por las redes
21 February 2018
Pocas cosas son más peligrosas hoy en día que la explosiva combinación entre redes sociales, anonimato e intolerancia. Infinidad de personas, sintiéndose amparadas, o más bien escondidas, tras la seguridad que brindan sus identidades virtuales, aprovechan la facilidad con que el odio puede ser transmitido por doquier a través de las redes sociales. De este modo, sin correr ningún peligro ni asumir ninguna responsabilidad, miles y miles de usuarios anónimos se dedican a dar rienda suelta a su fanatismo. El nuevo matonismo del siglo XXI ya ha llevado a más de una víctima, a través de este linchamiento mediático, al aislamiento, la depresión e incluso al suicidio. Y cuando el matonismo, también conocido en el mundo entero como bullying, se da la mano con el puritanismo en el ciberespacio, las consecuencias pueden ser catastróficas.El artista brasileño Warner Schwartz ha sufrido esta terribl