El presidente de Ecuador obstaculiza el retorno de su antecesor
11 October 2017
Podría ser el argumento de una tragedia de Shakespeare. O, siendo un poco más modernos, un sorprendente giro en un episodio de Juego de Tronos. O, poniéndonos en modo psicoanalítico, la representación de la pulsión edípica para asesinar al padre. Podría ser todo eso y más. Lo cierto es que lo que está sucediendo en Ecuador desde que Lenín Moreno, el delfín del expresidente Rafael Correa, asumiera la presidencia del país en abril de este año, tiene todos los ingredientes para convertirse en un escabroso drama isabelino sobre la lucha por el poder.Repasemos brevemente la historia: Rafael Correa dirigió el destino de Ecuador durante la década del 2007 al 2017. Durante ese período, el país experimentó un notable desarrollo económico. En parte por el aumento global de las materias primas, en parte por los acuerdos muy beneficiosos que logró establecer con uno de sus grandes aliados en la región, el finado Hugo Chávez. Para sorpresa de muchos, al cabo de estos diez años, Correa decidió, en plena cresta de la ola, no forzar la máquina al intentar una nueva reelección. Según sus propias palabras, deseaba retirarse un tiempo y dedicarse a su familia. Dejaba, eso sí, abierta la puerta para s