La fuerza de los argumentos
4 April 2018
El 17 de febrero, tres días después de la matanza que tuvo lugar en la escuela de secundaria Marjory Stoneman Douglas, de Parkland, Florida, la joven sobreviviente Emma González se paró frente a los micrófonos y pronunció un emotivo discurso dirigido a sus compañeros y profesores. Un discurso que, por su contenido rebelde y profundo, atrajo la atención mundial. Días después, el 24 de marzo, Emma reapareció en Washington durante la Marcha por Nuestras Vidas (#MarchForOurLives), donde realizó el ya muy conocido “performance” silencioso en homenaje a sus compañeros muertos. Desde entonces, la joven bisexual de ascendencia cubana se ha convertido en la cabeza más visible del movimiento Never Again, con el que los estudiantes norteamericanos piden cambios reales en una legislación que hoy permite el acceso libre a las armas en los Estados Unidos. Este nuevo liderazgo le ha valido a Emma todo tipo de ataques personales en medios de comunicación y redes sociales. Han fabricado memes y videos falsos burlándose de su apariencia, de su orientación sexual y de su origen cubano. Le han llamado “traidora comunista”, “lesbiana cabeza rapada” y “actriz procastrista”. Incluso le acusan de aprovech