Alca, un ejemplo de coraje
17 October 2018
Según los últimos datos de la ONU, un 7% de los venezolanos ha dejado su país desde 2014. Uno de ellos es Alfonso Mendoza, un joven de 25 años que nació sin piernas y hace nueve meses huyó de la crisis que asola a su país para radicarse con su mujer en la ciudad colombiana de Barranquilla.Cuando leí su historia en el diario El Periódico de Cataluña, el pasado 6 de octubre, me quedé impresionado: sus padres lo abandonaron al nacer, hace 25 años, y fue criado por su abuela, que falleció cuando él sólo tenía 9 años.
Antes de morir, la abuela le hizo prometer que saldría adelante y que no se sentiría menos que los demás. "Era una promesa simple… la mañana siguiente, cuando me levanté, me dieron la noticia de que mi abuela estaba muerta”, contó Mendoza al periodista que lo entrevistó.
La promesa no fue fácil de cumplir. Harto de las burlas que le hacían en el colegio y sin el apoyo de su abuela, a los 13 años Alfonso sufrió una depresión tan grave que le hizo pensar en el suicidio. Pero un amigo le convenció para que no lo hiciera y le sugirió cambiar la silla de ruedas por un monopatín.
Hoy Alfonso se hace llamar Alca, por las dos primeras letras de su nombre y la primera sílaba de la pal