Turquía abandera el caso del periodista Khashoggi mientras la libertad de prensa se deteriora dentro de sus fronteras
La semana pasada, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, acudió al Parlamento para informarle de las conclusiones de la investigación del caso. Allí aseguró que su gobierno tenía la certeza de que el periodista había sido asesinado en el consulado. También tachó el crimen de “salvaje” y afirmó que había sido planificado con antelación, contradiciendo así al régimen saudita, que hasta entonces insistía en que Khashoggi había muerto por error durante una pelea.
Desde que Khashoggi desapareció, Turquía se ha erigido como su principal defensora, exigiendo a Arabia Saudita que esclarezca el crimen. Poco a poco, las autoridades turcas fueron filtrando datos sobre el crimen a la prensa, alimentando hábilmente el misterio. Hasta que, el pasado 23 de octubre, Erdogan habló públicamente de la muerte del periodista acorralando a Arabia Saudita, qu