Nicaragua se hunde en la desesperanza
16 January 2019
Daniel Ortega ha pasado de héroe a villano en algunas décadas, tal como suele ocurrir muchas veces en la Historia, y más específicamente en el turbulento capítulo de las revoluciones latinoamericanas. Al igual que Fidel Castro y Hugo Chávez, Daniel Ortega se ha tomado su buen tiempo para cambiar de personaje. El "comandante sandinista" fue uno de los líderes que ayudaron a derrocar al sangriento régimen del dictador Somoza a finales de la década de los 70. Tras establecer la democracia en Nicaragua, Ortega se desempeñó como Jefe de Estado entre 1979 y 1990. Tantos años en la cúspide del poder sin lugar a dudas le dejaron un buen gusto en los labios, así que retomó la presidencia en el año 2007. Y desde entonces no ha querido soltar el poder, a pesar de las violentas protestas que desde hace meses asolan a las principales ciudades del país, y que ya han dejado cientos de muertos. Daniel Ortega —émulo y fiel amigo de Castro y Chávez, y ahora cómplice y firme aliado de Nicolás Maduro— se ha convertido en el nuevo tirano regional.Nicaragua pareciera estar recorriendo —y a gran velocidad— el terrible camino ya experimentado por Venezuela. Según previsiones aportadas la semana pasada por