La indignación a causa de una nueva catástrofe ecológica se extiende por Brasil
6 February 2019
Un nuevo desastre ecológico ha ocurrido en Brasil. Otro de tantos. Pareciera que la avaricia y la desidia de unos cuantos han aunado fuerzas para destruir la hermosa naturaleza brasileña, un gigantesco ecosistema que se considera como "el pulmón del planeta". La masiva deforestación del Amazonas continúa a pasos agigantados. El año pasado alcanzó su peor índice en toda una década, con un aumento del 14% del territorio deforestado con respecto al 2017. Pero eso no parece ser suficiente para los desalmados que pululan por doquier. El pasado 25 de enero los vecinos de Brumadinho, una pequeña ciudad en el estado de Minas Gerais, fueron testigos del horror: una represa minera cedió, creando una vorágine de lodo y sedimentos que arrasó todo a su paso. Las víctimas mortales ya superan la centena, mientras que unas 250 personas, la mayoría de ellas empleados de la empresa minera, continúan en paradero desconocido. Muy pocas esperanzas hay de encontrar a alguno con vida.Con el paso de los días, el dolor ha ido transformándose en rabia e indignación. Una rabia colectiva, que se ha extendido por todo el país. La indignación no sólo se dirige a la empresa minera constructora de la represa, la