La demagogia y el populismo impregnan el discurso de Donald Trump
13 February 2019
Algo sucede con los políticos hoy en día. Se supone que la política, desde los antiguos griegos, consiste en el arte de gobernar adecuadamente a los ciudadanos y a los Estados. Para tal fin, es de suponer también que los políticos deben buscar los consensos y los acuerdos —tanto con aliados como con rivales— que permitan una gobernanza idónea por el bien público. Y sin embargo, cada día presenciamos a los políticos insultándose constantemente unos a otros, agitando los ánimos del electorado y fomentando, con palabras malsonantes, el desacuerdo, la crispación y la enemistad. Quizá esto ya haya ocurrido varias veces en la historia de la humanidad, pero yo tengo la impresión de que hoy en día la irresponsabilidad de nuestros dirigentes está alcanzando niveles pocas veces vistos en los últimos decenios.Uno de los grandes campeones mundiales de la crispación es, por supuesto, Donald Trump. En su último discurso sobre el estado de la Unión, realizado el pasado 6 de febrero ante los miembros del Congreso al pleno, Trump lo demostró una vez más. El presidente comenzó su discurso haciendo un emotivo llamamiento a la unidad y a la cooperación política. Aquello, por supuesto, no era más que u