Donald Trump declara una emergencia nacional para construir el muro
20 February 2019
Si hay algo que hay que reconocerle a Donald Trump es su perseverancia. Nadie, ni siquiera algún miembro de su círculo más estrecho de colaboradores, es capaz de hacerle cambiar de opinión. Donald Trump insiste en que el principal problema que tiene el país es la frontera con México, principal coladero, según él, de inmigrantes ilegales, muchos de ellos —siempre según sus palabras— delincuentes, violadores y asesinos. Ésa fue su principal promesa electoral, algo que no ha podido llevar a cabo porque los congresistas, principalmente en el bando demócrata, no le han brindado hasta ahora la aprobación presupuestaria. Pero Donald Trump es como un niño malcriado que necesita que todos a su alrededor satisfagan sus deseos. Y, además, necesita complacer a sus bases electorales más radicales: aquellos votantes republicanos, sobre todo hombres blancos residentes en los estados del medio oeste, quienes perciben a los inmigrantes como la mayor amenaza a su seguridad y su bienestar económico. De modo que ha optado por saltarse todas las deliberaciones en el Congreso y declarar por su cuenta, el pasado 15 de febrero, una emergencia nacional en el país. Esta fórmula excepcional permitiría al pre