Costa Rica, cero emisiones en 2050
1 May 2019
América Latina es una de las regiones del mundo que más está sufriendo los efectos devastadores del cambio climático. Cada vez aparecen con más frecuencia fenómenos meteorológicos extremos —como inundaciones, sequías y huracanes— que causan miles de muertos al año, y que destruyen las casas, negocios y medios de subsistencia de mucha gente. 150 millones de latinoamericanos viven en megalópolis con niveles de contaminación que exceden los límites fijados por la Organización Mundial de la Salud. La agricultura intensiva y la tala masiva de bosques están conduciendo a la deforestación de la Amazonia, el mayor pulmón del planeta. Los vertidos de la minería, la extracción de hidrocarburos y la ausencia de estándares medioambientales en la industria ponen en peligro el ecosistema. América Latina, en resumen, afronta una emergencia ecológica. Creo que esta es una verdad indiscutible y que muy pocos gobiernos están haciendo los deberes para garantizar un planeta habitable a las generaciones del futuro.
Por eso me alegra mucho que un pequeño país centroamericano, Costa Rica, se haya tomado en serio la lucha contra la contaminación y el cambio climático. Su presidente, el joven Carlos Alvarad