El drama sin fin de la migración centroamericana
3 July 2019
El pasado 25 de junio, este río que, como su nombre indica, es a la vez grande y bravo, saltó a la primera plana de los noticieros internacionales. Dos fotoperiodistas mexicanos encontraron en una de sus riberas a dos migrantes salvadoreños muertos. Un padre abrazado a su hija de tan solo dos años. Él se llamaba Óscar, ella, Valeria. Se ahogaron al intentar cruzar el río para llegar a Estados Unidos.
La imagen de sus cadáveres yaciendo boca abajo en la orilla, con los rostros invisibles, ha dado la vuelta al mundo. Es una imagen que explica como pocas el verdadero drama de la inmigración irregular. La instantánea recuerda mucho a la del pequeño Aylan Kurdi, el niño sirio que apareció muerto en una playa de Turquía, en 2015, tendido, también boca abajo, sobre la arena.
Óscar y Valeria han muerto con nombre y apellidos, pero la mayor parte de los migrantes que fallecen intentando llegar a Est