España y México a la búsqueda de Nuestra Señora del Juncal
19 February 2020
Entre los siglos XVI y XVIII, el imperio español orquestó un complejo mecanismo comercial,
conocido como la Carrera de Indias, para llevar a la península ibérica
todo tipo de bienes y metales preciosos desde sus colonias.
La llamada Flota de Indias transportaba las riquezas de los virreinatos españoles en América a la Corona de Castilla. Los productos más codiciados eran la plata, el oro y las gemas. Y también otros, como las especias y el cacao. Los galeones zarpaban desde los puertos de Veracruz, en el golfo de México, y de Cartagena de Indias, en la actual Colombia,
y llegaban a las costas españolas
después de hacer una escala en Cuba.
En 1520,
debido al incremento de la piratería inglesa y francesa, la Corona de Castilla decidió organizar un sistema de convoyes
para aumentar la seguridad de las rutas marítimas.
Desde ese momento,
todos los barcos mercantes españoles
fueron escoltados por
al menos dos galeones fuertemente armados,
conocidos como la capitana
y la almiranta.
Pero las embarcaciones de la Corona de Castilla no solo se exponían
al peligro de los corsarios, sino que tenían que afrontar también las inclemencias meteorológicas
y la mala mar. Es imposible saber exactamen