El régimen chavista intenta hacer las paces con el sector privado
25 May 2022
La
llegada a la presidencia, en el año 1999, del comandante Hugo Chávez, prácticamente coincidió con
un progresivo aumento del precio de
las materias primas a nivel global, especialmente del petróleo. Aquella
bonanza permitió que miles de millones de dólares, un enorme flujo de capital
nunca antes presenciado en la historia de Venezuela, ingresaran en
las arcas del Estado. Con el viento a favor, y
haciendo caso omiso a los alarmantes niveles de corrupción que
comenzaban a despuntar, Chávez pudo dedicar grandes
sumas de dinero a programas sociales que
consiguieron sacar a muchos venezolanos
de la pobreza. De manera paralela, y
siendo fiel a su ideología de tintes comunistas (
nunca ocultó, por ejemplo, su enorme admiración por su mentor Fidel Castro), el líder bolivariano
emprendió una política abiertamente estatista,
lo que le llevó a expropiar y nacionalizar empresas de enorme valor estratégico que
anteriormente estaban en manos privadas. Cuando en el 2012 los precios de los hidrocarburos
comenzaron a descender abruptamente, ya estaban sentadas las bases para la
gravísima crisis económica que afectaría al país hasta el día de hoy: importante descenso de
las arcas públicas, corrupci