El gran vuelco de la política exterior brasileña
Por su parte, Lula respondió a los halagos de la siguiente manera: “Queremos que la relación con China no sea meramente comercial. Queremos que trascienda más allá y que sea profunda, fuerte”. La buena sintonía entre ambos líderes es palpable. "El desarrollo continuo, sano y estable de nuestras relaciones jugará un papel clave para la paz, la estabilidad y la prosperidad mundiales”, afirmó el presidente chino.
No es un secreto para nadie que países emergentes como China, Brasil, Rusia e India no sólo aspiran a convertirse, en un futuro bastante próximo, en actores principales dentro del tablero geoestratégico mundial, sino también a disputarle la hegemonía global a Estados Unidos, instaurando así un nuevo orden mundial basad