Violenta macrooperación contra el narcotráfico en Río de Janeiro
El gobernador de Río de Janeiro, Cláudio Castro —aliado del expresidente ultraderechista Jair Bolsonaro— ordenó a las fuerzas de seguridad arrestar a los cabecillas del Comando Vermelho. En total, fueron desplegados 2.500 agentes, que actuaron con una violencia desproporcionada. Más de 130 personas perdieron la vida, entre ellas cuatro policías. Los estruendos de las armas automáticas, las barricadas, los coches incendiados y los gritos de los numerosos heridos conmocionaron a los vecinos.
La operación fue deliberadamente brutal. El objetivo era enviar un mensaje claro a los grupos criminales: el gobierno estatal está dispuesto a militarizar la lucha contra el narcotráfico, siguiendo el ejemplo de Donald Trump y de otros epígonos latinoamericanos del