Bukele ha anestesiado El Salvador
23 September 2026
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La semana pasada, El Salvador celebró el aniversario número 205 de su independencia de España. Las autoridades
presidieron un desfile fastuoso, culminado con el sobrevuelo de
aviones del Ejército por la capital. La realidad, sin embargo, es que el país
tiene poco que celebrar, porque su presidente, Nayib Bukele,
está erosionando los cimientos de la democracia a pasos agigantados. De hecho, el líder ultraderechista ha reformado la Constitución para permitir su reelección indefinida. Hoy controla el parlamento, a los
jueces, a los
fiscales y a los medios de comunicación. Progresivamente, se han eliminado
todos los contrapesos y los poderes del Estado se han concentrado
en un único hombre: el presidente.
Hace más de cuatro años que El Salvador
se encuentra en estado de excepción. Bukele ha utilizado como excusa
la lucha contra las pandillas para imponer un régimen de persecución a la oposición política. Miles de activistas y de defensores de
los derechos humanos han sido detenidos, muchos de ellos
acusados injustamente de pertenecer a las maras.
Cada vez son más los ciudadanos descontentos con Bukele, pero cada vez son menos los que se atreven a protestar. La semana pasada
fueron apena