El lenguaje inclusivo, prohibido en las escuelas de Buenos Aires
27 July 2022
Lorena Fernandez / Shutterstock.com
Cada vez es más frecuente, en ciertos sectores sociales, el uso en algunas palabras de un género indeterminado terminado en "e" o "es" para dar cabida a identidades y sexualidades diversas. Escuchar vocablos como “compañeres” o “todes” se ha convertido en algo que ya no sorprende a casi nadie, como tampoco el uso de la arroba o la letra equis en el lenguaje escrito. Los detractores de estas prácticas apelan a la ortodoxia gramatical, pero en realidad el debate nunca fue lingüístico, sino que tiene una fuerte carga política.
Desde 2010, año en que se aprobó la Ley del matrimonio igualitario, Argentina ha vivido una sucesión de reformas que amplían derechos de la ciudadanía. Hitos como la Ley de identidad de género –por la que se permite modificar el nombre, la imagen y el sexo registrados en los documentos oficiales– y la Ley de educación sexual integral en las escuelas han contribuido a integrar a personas que, hasta ahora,