El Museo Nacional de Bogotá apuesta por el reciclaje en el mundo de la moda
17 August 2022
Ana Duque / Shutterstock.com
Dice la
escritora estadounidense Elizabeth Gilbert que nadie desea cambiar por las buenas. "Sólo lo haces
cuando tu espalda está tan contra la pared que ya no tienes más remedio que hacerlo". Y eso, creo yo,
es lo que le está sucediendo a innumerables ciudadanos alrededor del mundo, quienes
tras apreciar los devastadores efectos del cambio climático han entendido que
ha llegado la ineludible hora del cambio a nivel individual. Es ahora o nunca. Y una de las claves de ese cambio es el
decrecimiento económico. O, en otras palabras, la disminución del consumo individual. Me refiero a todo tipo de consumo:
combustibles fósiles, vehículos, objetos innecesarios,
productos cárnicos...y también, por supuesto, ropa. Es el momento de decir adiós a
la ropa de usar y tirar, ese tipo de productos baratos fabricados en serie que
tanto éxito han brindado a muchas empresas transnacionales y que, por otra parte,
tantas penurias y fatigas han ocasionado a miles de
trabajadores semiesclavizados en países como Bangladesh y otros del sureste asiático.
Los
recursos de nuestro planeta son limitados, así que ya no podemos
seguir dándonos el lujo de despilfarrarlos. Y ese desperdicio en el mundo de la moda