Screen width of at least 320px is required. Screen width can be adjusted by widening your browser window or adjusting your mobile device settings. If you are on a mobile device, you can also try orienting to landscape.

Botanas, Picadas y Pasapalos – Snacks, snacks and snacks

6 October 2026

El mbejú, una delicia de tradición guaraní

¿Qué onda? — What’s up?

29 September 2026

El antropólogo europeo con amigos en la Amazonía

¡Ojalá! – Hopefully

22 September 2026

El coro de niños peruano que consigue imitar a la naturaleza

Valer la pena – It's worth it

15 September 2026

Mamajuana, una bebida con herencia taína

Llover a cántaros – It´s raining cats and dogs / it's pouring rain

8 September 2026

Mendoza, la ciudad de las acequias

Volver las aguas a su cauce – Things are returning to normal

1 September 2026

El Mundial Femenino de México que pocos recuerdan

La cereza del pastel – The icing on the cake

25 August 2026

El arquitecto que entendió las necesidades de México

Llorar como una Magdalena – To cry one's eyes out

18 August 2026

La serie animada japonesa que muestra en detalle la Argentina del siglo XIX

No ver ni en pintura – I can't stand the sight of X

11 August 2026

El acento fresa y sus variantes latinoamericanas

Speed 1.0x
/

Botanas, Picadas y Pasapalos – Snacks, snacks and snacks


El mbejú, una delicia de tradición guaraní

Jesús: Yo creo que, de alguna manera, toda cultura tiene su propia tortilla, panqueque o pan chato que sirve como pasapalo o comida ligera cuando uno está apurado. En Paraguay y el noroeste argentino, ese rol gastronómico lo tiene el mbejú. En guaraní, el nombre significa “torta” o “tortilla” y está hecho con un ingrediente esencial de esta región: la mandioca. La receta no es muy difícil de elaborar: almidón de yuca, huevo, grasa, sal fina, queso y leche. Se mezcla todo en un recipiente y de ahí pasa a la sartén. El mbejú sirve como un piqueo que acompaña el mate cocido en el desayuno y la merienda. Pero también tiene valor simbólico. La leyenda guaraní cuenta que la divinidad suprema, Ñande Ru Vusu, creó a la mujer en una gran olla. La llamó Ñande Sy, la madre de los guaraníes. Y, para agradecerle por haberle dado la vida, ella lo alimentaba con pedazos de mbejú.
María: Qué interesante, Jesús. Pero, con esos ingredientes, es muy probable que la receta haya cambiado mucho con los años. El queso y los huevos llegaron con los europeos...
Jesús: Buena observación, María. El mbuyapé que comían los indios carios guaraníes tenía mandioca, maíz y grasa animal. La versión moderna adoptó el queso, el huevo y la leche que trajeron los españoles. Así, el mbejú es un plato de fusión, pero un plato fundamental en toda casa paraguaya.

Continue the conversation

Go further and experience the full content — and understand how Spanish is actually used.

Continue

Already have access? Log in.

Para muchos, la buena comida es uno de los placeres máximos en la vida. A través de su consumo, no solamente nos nutrimos, también socializamos y participamos en intercambios culturales. La comida es una ventana al caracter de una región y su gente, tanto así como el idioma o las artes.

Latinoamérica no es la excepción. En cada región encontramos diferentes paladares, unidos tal vez por ingredientes e influencias comunes pero aún así individuales. Encontramos también un sin fin de expresiones y palabras para identificar nuestros alimentos predilectos. Hoy probamos una expresión que tiene variaciones en cada país y se usa para hablar de una comida muy especial, ya que no es ni desayuno, ni almuerzo, ni cena… Es lo que comemos entre comidas cuando nos sometemos a nuestros antojos. En España las llaman “tapas” y en inglés son “snacks”.

El origen de la palabra tapa es la antigua costumbre de cubrir o más bien tapar el vaso de vino con una rodaja de chorizo para evitar que entren las moscas. Como es de esperarse los Españoles trajeron a las Américas la costumbre de servir tapas con sus bebidas, pero con el tiempo tanto las recetas como el lenguaje se diversificaron. En México se apropiaron de la palabra “botana”, que es el nombre del tapón usado para sellar las barricas de vino. Pero en otros países se alejaron aún más de de la original expresión Española, como en el caso de Argentina donde comen “picadas”, indicando que la comida está cortada en trozos pequeños, o Perú, donde la palabra “piqueo” sugiere que se debe comer en pequeñas porciones como un ave. Lo que hoy es cierto en todas partes es que la bebida ya no es necesaria, las botanas, pasapalos, picoteos y bocaditos se pueden disfrutar a cualquier hora y en cualquier lugar.

Ejemplo 1:

He estado viajando todo el día para llegar a tiempo a esta conferencia y no he comido nada. Aún faltan 6 horas para la cena con invitados especiales, pero si no como algo antes creo que me voy a desmayar. Voy a bajar al bar en el vestíbulo del hotel, a ver si puedo encontrar algunas botanas.
I have been traveling all day to arrive on time for this conference and I haven't eaten anything. The dinner with the special guests is not for another 6 hours but if I don’t eat something before I think I might pass out. I’m going down to the bar in the hotel lobby to see if I can find some snacks.

Ejemplo 2 :

Cuando salimos a comer entre amigos siempre hacemos los mismo. En lugar de pedir platos por separado, ordenamos varios piqueos para la mesa. Así todos tienen la oportunidad de probar varias cosas y al final repartimos el precio en partes iguales. Es más divertido y mucho más fácil que intentar dividir la cuenta al final en montos diferentes.
When we go out to eat with friends we always do the same thing. Instead of ordering dishes separately, we order several appetizers for the table. That way everyone has a chance to try different things and at the end we split the check into equal parts. It’s more fun and a lot easier than trying to divide the bill into different amounts.

Ejemplo 3 :

Uno de mis recuerdos más preciados son mis visitas a la casa de mi abuela cuando era joven. Ella vivía en el campo y criaba algunos animales en una pequeña granja; creo que tenía patos, chanchos y una cabritas. La mejor parte era que ella preparaba sus propios quesos, jamones y salchichas y todos los domingos nos reuníamos para comer la picada de la tarde. Hasta el día de hoy no he probado bocados más deliciosos.
One of my most precious memories is of my visits to my grandmother’s home when I was young. She lived in the country and raised a few animals on a small farm; I think she had ducks, pigs, and some little goats. The best part is that she made her own cheeses, hams, and sausages and every Sunday we would get together to have an afternoon snack. To this day I have not had a tastier bite.