| Renzo: | Hoy la espirulina está en todos lados. Se la considera un superalimento, altamente nutritivo, rico en proteínas, vitaminas, antioxidantes y minerales. Podemos comprar polvos, tabletas, cápsulas. Pero mucha gente no sabe qué es exactamente... y que podría no existir más si no hubiera sido por una serie de coincidencias. Pero vamos por partes, porque primero tenemos que remontarnos a Mesoamérica. Los aztecas ya consumían espirulina hace cientos de años. Esta cianobacteria, o alga azul-verdosa, crecía naturalmente en los lagos del Valle de México. Los aztecas la recolectaban y formaban bloques. Debido a sus propiedades, era un combustible ideal para los largos viajes. Pero, tras la llegada de los españoles, el lago Texcoco se drenó para construir la Ciudad de México y otros cuerpos de agua sufrieron la misma suerte. Este superalimento desaparecería luego por muchos años; una tradición olvidada que pudimos rescatar casi de casualidad. |
| Renzo: | No, yo tampoco diría que es delicioso, pero sus propiedades son innegables. Además del valor nutritivo, los científicos creen que podría servir para tratar diversas enfermedades, como la diabetes y la obesidad. Colocar un poquito en nuestra dieta traería grandes beneficios. Creo que la clave es disimularlo, por ejemplo, como ingrediente en un batido de fruta. |