La luz verde podría ser un poderoso analgésico
Un estudio publicado el 7 de diciembre en Science Translational Medicine explica la manera en la cual la luz verde actúa como analgésico. Los investigadores creen que podría convertirse en una terapia “simple, segura y barata” para aliviar el dolor en pacientes con problemas crónicos y en quienes se recuperan de una operación.
El estudio se realizó con ratones sanos y otros con articulaciones inflamadas. Los científicos notaron que la exposición a luz verde de baja intensidad reducía la sensación de dolor. Cuando desactivaron en los roedores las células oculares que detectan la luz, los ratones no sintieron ningún alivio.
Los investigadores siguieron el mensaje de las células oculares al cerebro, donde ciertas neuronas involucradas en la señal de dolor se comunican con una región conocida como núcleo dorsal del rafe. Esta parte del cerebro, aseguran, cumple un rol fundamental en la reducción de la sensación de dolor.