Fillon brinda su apoyo a sí mismo hasta la muerte
Si hay algo que uno se siente obligado a reconocer ante ciertos políticos, es su terquedad y tozudez. Esto en realidad no tiene nada de admirable. Son personas que, lejos de velar por el interés colectivo o nacional, sólo están pensando en sí mismas y en su futuro. Esto los lleva a agarrarse a sus cargos como “a un clavo ardiendo”.
Es lo que parece ocurrirle al candidato francés conservador, François Fillon. Quien hace apenas un mes parecía representar la esperanza francesa ante el imparable avance del Frente Nacional de Marine Le Pen, se ha hundido por completo en todas las encuestas debido al reciente escándalo que relaciona a su esposa con sobresueldos por trabajos inexistentes. Fillon aparece ahora en cuarto lugar en las encuestas. Nadie apuesta un centavo por él. Incluso son multitud los dirigentes de su propio partido, entre ellos el expresidente Nicolás Sarkozy, que han pedido que se retire de la campaña presidencial en vista de las nulas posibilidades que se le presentan.
El teléfono tonto regresa para hacernos más listos
Hace unos días, leí la siguiente pintada en una de las paredes de mi barrio: “mientras más inteligente sea tu teléfono, más tonto te vuelves tú”.
Al parecer, son muchas las personas en el planeta entero que se han dado cuenta de que este simple chiste esconde gran parte de verdad. Y no es sólo que ya no seamos capaces de hacer ningún esfuerzo por memorizar cualquier clase de información, ya que todo lo tenemos al alcance de un clic. Pero recuerdo que en mi adolescencia yo era capaz de retener en mi cabeza al menos quince números de teléfono. Hoy en día conozco personas que ni siquiera sabrían decir el suyo propio. Pero esto es apenas una de las tantas consecuencias negativas. La principal, por supuesto, es que la perpetua conexión a los smartphones nos agota. Además de deteriorar nuestras habilidades sociales y nuestra capacidad para empatizar con la persona que tenemos delante, los s
Intento de fraude parlamentario en el Gobierno catalán
Vienen diciendo desde el 2012 que éste sí será el año de la independencia. Sostienen que aquello no significará la salida de la Unión Europea, a pesar de que innumerables representantes europeos en Bruselas han asegurado repetidas veces lo contrario. Dicen contar con el apoyo y la simpatía internacional, aunque ningún dirigente de importancia ha querido fotografiarse junto a ellos, mucho menos asistir a reuniones o charlas públicas. Afirman en todo momento hablar en nombre del pueblo catalán, a pesar de no haber superado, ni en sus mejores momentos de gloria, el 48% del apoyo popular. Incluso prometen que el Barça de Messi continuará jugando en la Liga Española. Reparten promesas como quien lanza puñados de arroz en una boda. Juran también que este año se realizará un nuevo referéndum y esta vez sí será vinculante, cuando todos y cada uno de ellos saben muy bien que aquello no es verdad.
Venezuela provoca grietas en la unidad de Podemos
Si hay algo que siempre me ha llamado mucho la atención acerca de los partidos de izquierda más extremistas, ha sido su manera de posicionarse ante ciertos gobiernos extranjeros supuestamente revolucionarios, un modo de comportarse que en ocasiones me recuerda al de los clanes gitanos: fidelidad total, ausencia de crítica y ceguera ante los errores. Ya ocurrió en el pasado ante los desmanes del estalinismo y el maoísmo. La historia ha vuelto a repetirse con respecto a algunos gobiernos latinoamericanos: si hay que criticar el embargo norteamericano a Cuba, se le critica (nunca al régimen castrista); si hay que apoyar a Cristina Kirchner o Dilma Rouseff a pesar de estar empantanadas en innumerables casos de corrupción, se las apoya; y si hay que hacer la vista gorda ante los presos políticos encarcelados por el régimen chavista en Venezuela, pues no hay problema: se mira para otro lado. Y
Un autobús cargado con odio circula por Madrid
Lo que comenzó siendo una simple noticia anecdótica, poco a poco, ha ido ganando proporciones hasta convertirse en una gigantesca bola de nieve que en estos momentos asalta los titulares de todos los periódicos.
En efecto, el pasado 1 de marzo nos despertábamos con la curiosa noticia de que un autobús muy particular estaba circulando por las calles de Madrid. Completamente pintado de color naranja intenso, el inmenso vehículo exhibía las siguientes frases en sus costados: “Los niños tienen pene. Las niñas tienen vulva. Que no te engañen. Si naces hombre, eres hombre. Si eres mujer, seguirás siéndolo”. Luego fuimos conociendo poco a poco más detalles. Se trata de una campaña publicitaria lanzada por una organización ultracatólica llamada “Hazte Oír”. La entidad, catalogada gracias al inestimable apoyo del Partido Popular como “institución de bien público”, se beneficia gracias a ello d