Qué duda cabe de que estamos viviendo tiempos convulsos. Tras el largo paréntesis propiciado por la pandemia del coronavirus, las fuerzas latentes que estaban en constante tensión parecen haberse liberado con inusitada potencia. Los conflictos bélicos, los golpes de Estado y los crímenes de odio se reproducen por doquier. A ello también hay que sumar los efectos, cada vez más visibles, del calentamiento global, sobre todo aquellos relacionados con la desertificación y las sequías prolongadas. No ha de extrañar, a raíz de todo lo mencionado, que los movimientos migratorios masivos también se hayan incrementado notablemente a lo largo de los dos últimos años. Lo estamos viendo en diversas latitudes del globo: riadas de seres humanos que abandonan Ucrania, largas caravanas que intentan acceder a Estados Unidos desde diversos países latinoamericanos, centenares de pateras desbordadas que arriban a las islas italianas y griegas.
España, al ser un país próximo a algunas de las regiones que más sufren los embates de la violencia y del cambio climático, también es escenario de este drama protagonizado por miles de almas desesperadas que abrigan la ilusión de iniciar una nueva vida. El archi
El presidente de Cataluña decide aparcar por un tiempo la celebración de un referéndum de independencia
Hace un par de semanas comentamos lo difícil que será para Pedro Sánchez formar un nuevo gobierno de coalición antes del 27 de noviembre. Si el actual presidente en funciones no consigue los apoyos necesarios en el parlamento español antes de esa fecha, el país se verá abocado a repetir las elecciones. El reloj, por tanto, corre en contra de Sánchez. El obstáculo principal que tiene ante sí, ahora mismo, es el independentismo catalán. En caso de que Sánchez obtenga el apoyo de los independentistas en las próximas semanas, entonces su nueva investidura estará asegurada. El sector catalanista y el actual gobierno español parecen haber llegado a un acuerdo tácito: si Sánchez se compromete a garantizar la amnistía para todos los secesionistas catalanes involucrados en la declaración unilateral de independencia del 2017, entonces el apoyo parlamentario, y por tanto la deseada investidura, estarán igualmente garantizados.
El problema en estos momentos es que oficializar por las vías legales tal amnistía no va a ser tarea fácil. Firmar dicho decreto puede llevar meses, incluso años. Sobre todo porque el Partido Popular, la principal organización política de la oposición, ha asegurado a lo
El movimiento nudista en España goza de muy buena salud. De hecho, es uno de los más populosos de toda Europa. Hay centenares de playas y campings desperdigados por todo el país destinados exclusivamente a aquellas personas que disfrutan estando en público como "Dios las trajo al mundo". Aunque ellos suelen preferir la palabra "naturistas" en lugar de "nudistas" para referirse a sí mismos. Es una manera de recalcar que, más que exhibir sin tapujos ante los demás sus partes íntimas, lo que desean es sencillamente establecer un contacto mucho más directo y espontáneo con el entorno natural. Y dentro de España, Cataluña destaca como una de las comunidades donde hay más aficionados al naturismo. Tantos kilómetros de hermosas y agrestes playas han dado un gran impulso a este movimiento. Por ello, no es nada casual que precisamente la capital, Barcelona, esté comenzando a servir de escenario para una actividad bastante original: unas visitas museísticas destinadas a nudistas.
El Museo de Arqueología de Cataluña, al parecer, quiere ser pionero en este campo. Por eso, ha programado, junto al Club Catalán de Naturismo, una experiencia muy especial para el próximo 28 de octubre. Ese día, los
Hay quienes piensan (yo soy uno de ellos) que si más mujeres gobernaran, o tuvieran mayores cotas de poder, el mundo sería muy distinto. "Mirad adónde nos ha llevado la gobernanza de los hombres", claman algunos al ojear las portadas de los periódicos cada mañana. Existe la posibilidad de que, si muchas más mujeres tuvieran gran poder de decisión en las altas esferas, se extenderían en mucho mayor grado la concordia, la cooperación, el pacifismo y la voluntad de llegar a acuerdos y entendimientos. Y ya sé que alguien nombrará de inmediato el ejemplo de Margaret Thatcher para rebatir este argumento. Pero la "Dama de Hierro", además de ser un caso excepcional, medró y preservó el poder intentando precisamente replicar las actitudes y los patrones de comportamientos tradicionalmente varoniles.
En cualquier caso, y a la espera de que más mujeres se animen (si se les permite) a alcanzar mayores cotas de poder, al menos es de agradecer que esta mitad de la población aporte su decisivo voto en las elecciones —algo que, hace apenas cien años, no era nada común en la gran mayoría de los países—. Está de más decirlo: el mundo sería mucho peor si aún siguiese vigente la indignante prohibición
Hace algunos años, cumplí uno de mis grandes sueños al visitar durante varios días el Serengueti, un enorme y espectacular parque nacional ubicado en Tanzania. Recuerdo que en las noches silenciosas, acostado en la cama de una gran tienda de campaña en el campamento base, podía escuchar con claridad, en la lejanía de la sabana, los inquietantes rugidos de los leones. Era un sonido que me llevaba a preguntarme si estábamos realmente seguros y protegidos en aquel campamento ubicado en medio de la naturaleza. Supuse, en ese momento, que muchos otros animales, a varios kilómetros a la redonda, debían de sentirse igualmente alarmados al escuchar los sonidos amenazantes emitidos por la gran bestia que se encuentra en la cima de la cadena alimenticia. Sin embargo, según un reciente estudio científico, hay un sonido que causa mucho mayor espanto entre los animales de la sabana africana: la voz humana.
Así es, un grupo de ecólogos, liderado por la bióloga Liana Zanette de la Universidad de Ontario Occidental, realizaron un experimento en el Parque Nacional Kruger, en Sudáfrica, con el fin de determinar cómo reaccionan los animales ante ciertos sonidos. Para realizar el estudio, instalaron cá