La operación “Tormenta de Al-Aqsa”, el terrible ataque perpetrado hace unos días por Hamás, buscaba alcanzar la “gran victoria” del grupo militante islamista sobre Israel. Y, ahora, los bombardeos israelíes y la operación militar terrestre iniciada en la franja de Gaza el pasado viernes, 27 de octubre, persiguen la “total destrucción” de Hamás.
Lo extremo de estas posturas transmite claramente —creo— el oscuro lugar en el que se encuentran las mentes de palestinos e israelíes. Tratándose de un conflicto que se arrastra desde hace décadas, sin embargo, a mí no deja de sorprenderme que ambas partes sigan albergando “esperanzas” de poder lograr sus objetivos por medio de la violencia.
El ataque de Hamás, a pesar de que sorprendió por su crueldad y su devastador alcance, en ningún caso iba a proporcionarle al grupo islamista la victoria última sobre Israel. Aseguran los analistas que el verdadero objetivo del ataque era desbaratar el acercamiento entre Israel y Arabia Saudí. Puede ser, pero ¿a qué precio? Hamás sin duda pudo prever la oleada de muerte y destrucción que el ataque provocaría sobre el pueblo palestino durante la inevitable respuesta israelí.
Quizá, a primera vista, el poderí
Imagino que a algunos les pueda parecer extraño que las mujeres islandesas vayan a la huelga. Como hicieron el pasado martes, 24 de octubre, cuando Islandia vivió la mayor huelga de su historia. Año tras año, el país ocupa el primer puesto en los rankings de igualdad de género y, según datos del Foro Económico Mundial, la brecha salarial de género es actualmente de menos del 10%. ¿Por qué están descontentas las mujeres islandesas?
Pues porque, como comentaba el martes la primera ministra Katrín Jakobsdóttir, lo que persiguen no es otra cosa que obtener la paridad salarial: al 100%. Cualquier otra cosa —aunque sean cifras que en muchos otros países podrían parecer un sueño— no les resulta aceptable.
La manifestación celebrada hace unos días en Reikiavik, la capital islandesa —una concentración a la que asistieron unas 100.000 personas—, sería considerada multitudinaria en cualquier lugar del mundo. Pero, en un país de 380.000 habitantes, es sencillamente increíble. En 2008, en Islandia, la brecha salarial de género era de algo más del 20%. En 15 años, se ha reducido a la mitad, y, sin embargo, la primera ministra no está satisfecha. Y las decenas de miles de mujeres que se echaron a
La ultraderecha española, imagino que como la de muchos sitios, le tiene declarada la guerra a la cultura. Allá donde gobierna, se suceden las cancelaciones de toda clase de expresiones culturales. Entre los últimos incidentes de este tipo está la cancelación de la Feria del Libro en Catalán de Menorca, decisión que llega de la mano de Joan Pons Torres, titular de Cultura, Patrimonio, Juventud, Deportes y Educación del Consell Insular de Menorca.
Tras la celebración de elecciones autonómicas el pasado 28 de mayo, el PP —Partido Popular— y la ultraderecha de Vox llegaron a un acuerdo para investir a Marga Prohens, del PP, como presidenta de las Islas Baleares. El pacto entre ambos partidos incluyó más de 100 medidas, entre las cuales estaba la clausura de la Oficina de Defensa de los Derechos Lingüísticos, un organismo pensado para proteger a los hablantes del catalán, y la creación de la Oficina de Garantía de la Libertad Lingüística, cuyo objetivo es amplificar la presencia del castellano. La cancelación de la Feria del Libro en Catalán por parte de Pons va claramente en línea con el acuerdo alcanzado entre PP y Vox.
En España, el castellano es la lengua dominante y su presencia, cr
Cuenta Tatxo Benet que, sin la obra Silence rouge et bleu, el Museo del Arte Prohibido no existiría. El nuevo espacio cultural, que abrió sus puertas en Barcelona el pasado 24 de octubre, está integrado por obras de arte que, en su momento, fueron censuradas. Rechazadas. Retiradas de la circulación.
Silence rouge et bleu, de la artista franco-argelina Zoulikha Bouabdellah, consiste en 30 alfombras de oración musulmanas, sobre cada una de las cuales hay un par de zapatos de tacón. En su día, la obra fue retirada de la exposición colectiva Femina ou la réappropriation des modèles, en Francia, por miedo a las posibles reacciones de la comunidad musulmana tras el atentado contra el semanario satírico Charlie Hebdo en París.
En 2018, el periodista y empresario catalán Tatxo Benet adquirió la obra Presos políticos en la España contemporánea, de Santiago Sierra, que había sido retirada de la exposición ARCO de Madrid por utilizar el término “presos políticos”. Poco después, Benet compró Silence rouge et bleu, y fue entonces, al parecer, cuando se dio cuenta de que tenía la semilla de la que podría ser una interesante colección. Cinco años después, las más de 200 obras que acumula ya Benet s
Casi todos nos hemos mareado alguna vez yendo de viaje. Es una sensación desagradable, especialmente cuando —ya sea viajando en coche, autobús o, incluso peor, en barco uno sabe que todavía quedan horas de trayecto. Existen, por supuesto, medicamentos contra el mareo, pero no siempre son efectivos, además de tener efectos secundarios como, típicamente, la somnolencia.
Ahora, una investigación llevada a cabo por científicos de la UAB —la Universidad Autónoma de Barcelona— podría ayudar a encontrar un remedio más eficaz contra este mal. De hecho… el remedio podría existir ya. La investigación fue publicada el pasado 17 de octubre en la revista PNAS y se centra en los procesos biológicos que intervienen en el mareo provocado por el movimiento.
La explicación sugerida por la ciencia es que, cuando nos desplazamos en un vehículo, el mareo se produce porque el estímulo visual no se corresponde con nuestras acciones corporales. "Tus ojos ven el movimiento, pero tú estás quieto; y se cree que ese conflicto es el que hace que nos mareemos”, comentaba Albert Quintana, uno de los autores del estudio, durante una entrevista reciente. Hasta ahora, sin embargo, se desconocían los entresijos de los