La OTAN y Europa se enfrentan a una verdad incómoda sobre sus capacidades en el Ártico
Mientras que Rusia tiene muchas bases militares en el Ártico, la OTAN no cuenta con suficientes bases ni con el equipo necesario. El frío y el hielo hacen que trabajar allí sea muy difícil. Las baterías se agotan más rápido con el frío intenso, y las máquinas, los drones y las radios se averían con más frecuencia.
También hay cables importantes bajo el hielo. Esos cables transportan internet y electricidad entre Europa y América. Si esos cables se dañaran, la economía podría sufrir graves consecuencias.
Se están planificando nuevos cables para conectar Asia, Europa y América a través del Ártico. Por eso, es fácil comprender lo importante que es mantenerlos protegidos.
Pero la mayoría de los países europeos no están preparados para actuar en el Ártico. Solo unos pocos, como Dinamarca, Suecia, Finlandia y Noruega, tienen fuerzas bien preparadas para el clima frío. Como resultado, la OTAN depende en gran medida de Estados Unidos en esa región.
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