La fiebre del oro en el Congo agrava un devastador brote de ébola
La vida en las minas es dura y peligrosa. Pero a veces los mineros pueden ganar lo suficiente para mantener a sus familias.
Y ahora el ébola se está propagando entre los mineros. No hay cura para esta enfermedad. Muchos ya han muerto.
La enfermedad se propaga rápidamente, y este es el tercer brote de ébola más grande registrado.
El peligro está en todas partes. Niños, trabajadores y soldados arriesgan sus vidas. La gente tiene miedo, pero la mayoría sigue trabajando.
Muchos mineros creen que el ébola no existe. Algunos piensan que es un negocio inventado por médicos locales y organizaciones de ayuda internacional.