Después de décadas, la estatua de Stalin se vuelve a colocar en una estación de metro de Moscú.
La estatua representa a Stalin como un líder sabio, rodeado de trabajadores y niños. Esta estatua es una réplica de la que fue retirada en 1966 después de que el líder soviético Nikita Khrushchev denunciara a Stalin por su brutalidad y sus crímenes.
Bajo el mandato del presidente Putin, se han construido o restaurado muchas estatuas de Stalin en Rusia.
Sin embargo, algunos rusos piensan que es un error honrar a Stalin. Recuerdan el sufrimiento que causó. Durante su mandato, muchas personas fueron ejecutadas y enviadas a duros campos de trabajo.
En general, el nuevo monumento a Stalin pone de relieve algunos paralelismos entre su época y el estado de ánimo actual en Rusia. Muchos rusos ven a su país atrapado en un enfrentamiento con Occidente por la guerra en Ucrania.