París acoge una exposición de lo que los nazis llamaron de manera infame “arte degenerado”
En 1937, una gran exposición en Múnich mostró más de 600 obras de artistas perseguidos. Entre estos artistas había judíos y aquellos que los nazis consideraban diferentes o inadaptados.
Muchos artistas importantes, como Otto Dix, Wassily Kandinsky y Paul Klee, formaban parte de este grupo. La exposición pone de relieve cómo los nazis intentaron eliminar el arte que no se ajustaba a su idea de pureza cultural.
La muestra incluye una sección especial sobre artistas judíos. Destaca la obra de Marc Chagall, un artista judío de Francia. Sus cuadros representan la cultura judía.
Quiero señalar de manera especial el cuadro de Chagall La Prise (El Rabino). Los nazis lo exhibieron en las calles en 1933.