Madrid y Barcelona afrontan críticas tras dar pasos para disminuir la presencia de coches en el centro
19 July 2017
No sé qué tendrá el ponerse al volante de un coche… que nos vuelve locos. Y no en un sentido positivo. Además, en España la ‘furia del conductor' no parece ir a menos. No es infrecuente ver noticias de gente que se lía a puñetazos en medio del tráfico, porque algún conductor le recriminó a otro una maniobra indebida.Mi impresión es que los conductores españoles, en general, tenemos poquísima paciencia; nos basta muy poco para frustrarnos y ofuscarnos. El resultado, sin ánimo de ofender a nadie, —y me incluyo— son conductas objetivamente estúpidas al volante. Y, a pesar de que muchos nos vemos en las mismas casi a diario, ello no parece prepararnos en lo más mínimo para el atasco del día siguiente. Misterios del aprendizaje —o del no aprendizaje— humano.
A esto hay que añadir el ruido que generan los coches, la contaminación, la habitual ausencia de educación con los peatones… vamos, que el tráfico es estresante y pésimo para la salud. Sí, nos acostumbramos a él. Nos parece un mal necesario de la vida en la ciudad. Pero, ¿de veras no queda otra que rendirse y considerar el tráfico urbano como un problema intratable?
Si nos empeñamos en aparcar el coche justo en la puert