Trabajar, una terapia muy necesaria
11 October 2017
En 1957, el pintor surrealista Salvador Dalí acudió como invitado al popular concurso televisivo americano “What’s my line?”, donde un panel de famosos debía adivinar la identidad o profesión del invitado en base a una serie de preguntas de “sí” o “no”.Dalí respondió afirmativamente a casi todo, —les invito a buscar el vídeo en Internet— incluyendo si se dedicaba a las actividades atléticas, o si era un actor protagonista. En la grabación se ve a un Dalí convencido de sus respuestas, incluso ante los cómicos intentos del presentador por aclarar las cosas. Quién sabe qué pasaba por la cabeza del artista… quizá solo quería crear un momento absurdo.
Explicó en alguna ocasión Dalí haber sido tema de controversia entre sus profesores, que se preguntaban si estaba loco. Imagínense la pérdida si hubieran encerrado al pintor en uno de los antiguos manicomios. La pérdida para el mundo del arte, y el sufrimiento para él, porque, como explica la Confederación Española de Agrupaciones de Familiares y Personas con Enfermedad Mental (FEAFES), ingresar en ciertos manicomios era “vagar frente a altos muros, sobremedicado, y sin ninguna posibilidad de recuperación”.
En 1986, el Boletín Oficial del Es