La Constitución española necesita respiración de boca a boca
13 December 2017
El pasado 6 de diciembre se celebró en España el día de la Constitución española. La ocasión, como cada año, fue aprovechada por millones de españoles para desplazarse a distintos puntos de la geografía nacional e internacional. Incluso los catalanes independentistas, los más acérrimos enemigos de tal conjunto de normas, aprovecharon la festividad para desplazarse a Bruselas y allí renegar de ellas ante los estupefactos ojos del Parlamento Europeo.Lo único cierto del caso es que casi todo el mundo está de acuerdo en que la Constitución española se encuentra en estado catatónico. Aquella Carta Magna, aprobada en el año 1978, y que permitió, ante el asombro del mundo entero, la tan famosa y alabada “transición española” tras la larga dictadura franquista, ahora mismo se encuentra en la sección de cuidados intensivos. Hay un común acuerdo entre los diversos partidos políticos en que tiene los días contados. Según muchos, ha quedado obsoleta y ya no responde a las necesidades territoriales de hoy en día. El agitado conflicto catalán no ha hecho más que visibilizar las costuras que están saltando por los aires. El problema, sin embargo, es que todo el mundo tiene una idea distinta sobre