España inicia el camino para dejar de considerar a los animales “cosas”
20 December 2017
Siempre he pensado que la más aguda inteligencia puede convivir sin contradicción alguna junto a la más profunda estupidez. Esto es algo que podría ser aplicado a René Descartes, el célebre filósofo y matemático que, además de legarnos el “Discurso del Método” a mediados del siglo XVII, también es el responsable de uno de los pensamientos más crueles e idiotas que han podido elaborarse a lo largo de la civilización humana: la idea de que los animales no son más que artefactos que gimen a causa de desperfectos mecánicos internos. Aquel pensamiento, si es que puede ser calificado como tal, no sólo justificó y expandió por todo el continente europeo la despiadada actividad de las vivisecciones, sino que también es responsable de que, a día de hoy y en pleno siglo XXI, en muchos países del globo aún los animales sigan siendo considerados como simples “cosas”.Por fortuna, la Humanidad a veces avanza, aunque eso sí, a paso muy lento y a trompicones. Los animales pueden sentirse agradecidos de que al fin España, un país que jamás se ha distinguido demasiado por el buen trato dispensado a los demás seres vivos, ha dado un importante paso en la dirección correcta. El pasado 11 de diciembre,