El peligro de lucir los colores de una bandera
20 December 2017
No sé si heriré la sensibilidad de alguien que me esté escuchando, pero siempre he pensado que no existe ningún tipo de nacionalismo bueno. Los hay malos y peores. Todo nacionalismo, por definición, se basa en la apología demagoga y narcisista de esos pequeños detalles que marcan las diferencias con los demás. Y cuando digo los demás, me estoy refiriendo por supuesto a los vecinos más cercanos, aquellos con los cuales justamente un nacionalista desea establecer las mayores distancias. Por tanto, cuando un nacionalista presta más atención a las diferencias que a las semejanzas que le une a sus vecinos, allí solo puede surgir el conflicto. Y es que tal como afirmó Bernard Shaw en una de sus tantas frases ingeniosas: “ El nacionalismo es la extraña creencia de que un país es mejor que otro por el hecho de que tú naciste ahí”.No quiero sonar alarmista, pero lo que está ocurriendo hoy en día