Disturbios en Lavapiés: el origen del malestar
28 March 2018
Parece probado que el 15 de marzo el senegalés Mmame Mbaye no murió como consecuencia de una persecución policial. Es cierto, sí, que vendía perfumes de manera ilegal en la Puerta del Sol. También, que cuando murió había policías cerca de él. Pero estaban tratando de reanimarlo tras un paro cardiaco, no persiguiéndolo. ¿Por qué entonces se propagó tan velozmente la versión de que la policía había perseguido a Mbaye hasta provocarle un infarto? ¿Por qué despertó esos violentos disturbios, con contenedores incendiados, coches golpeados y hasta una sucursal bancaria saqueada? En mi opinión, porque esa versión encajaba perfectamente con lo que sabemos de la vida de los inmigrantes en España.
Sabemos que el período de 12 años que vivió Mbaye en España sin que le dieran los papeles de residencia no es una excepción, sino la norma. Sabemos que la venta ambulante ilegal es, a menudo, el único recurso que los inmigrantes tienen para ganarse la vida. Y sabemos que la policía persigue a los manteros, como se conoce a los vendedores callejeros que cargan con sus productos en una manta.
"Las agresiones de la Policía Municipal de Madrid son habituales y constantes", dijeron desde el sindicato de m