Alexa, la indiscreta asistente de Amazon
30 May 2018
Tras el último escándalo de privacidad de Facebook, creo que a todos nos quedó claro algo; el negocio de los gigantes tecnológicos depende cada vez más de explotar nuestra información: hábitos de consumo, poder adquisitivo, orientación sexual, etcétera.Si compañías como Google o Facebook nos permiten usar sus productos gratis, principalmente es con un objetivo: recopilar toda la información que puedan sobre nosotros. Esta información se disecciona con las técnicas más avanzadas de análisis de datos, y después se vende a anunciantes. ¿Su empresa busca mujeres activas y con alto poder adquisitivo para ofrecerles ropa deportiva cara? No se preocupe, dicen las tecnológicas, lo sabemos todo sobre nuestros usuarios. Haremos llegar su anuncio a las personas adecuadas.
La popularización de los teléfonos inteligentes supuso un paso de gigante en los esfuerzos de estas compañías por conocernos, porque estos aparatos nos acompañan todo el día. Pero claro, no todo lo hacemos con el teléfono, ni con el ordenador. ¿No sería genial, piensan las tecnológicas, si pudiéramos tener acceso a las conversaciones de nuestros usuarios?
En ello están. Amazon, Google y Apple, tres de las mayores tecnológicas