Como la vida misma
6 June 2018
Mis dos deportes favoritos siempre han sido el tenis y el fútbol. Y, curiosamente, siempre he considerado que ambos deportes se encuentran en las antípodas. El tenis es una especie de realidad idealizada: los atletas se comportan con educación, elegancia y espíritu deportivo (también el público). Los tenistas siempre llenan de elogios al contrincante, y siempre, bajo cualquier circunstancia (a excepción de una desgraciada lesión en mitad del partido), gana el encuentro el mejor jugador de los dos. En otras palabras, el mundo debería aspirar a ser como un buen partido de tenis. El fútbol, en cambio, es la representación del mundo tal cual es. Ver un partido de fútbol es lo más cercano a participar en una batalla. El "deporte rey" es pura agresividad, todas las bajas pasiones humanas se desatan (tanto dentro de la cancha como en las gradas) y los jugadores hacen alarde, sin ninguna vergüen