El duro esfuerzo por mantener el poder
1 August 2018
Tras el sorprendente e inesperado ascenso a la presidencia de Pedro Sánchez el pasado mes de junio, y luego de unas cuantas semanas de idilio con los partidos políticos que le apoyaron, el presidente finalmente se ha estrellado contra el muro de la realidad. Poco ha durado la ilusión. Sánchez y sus más estrechos colaboradores, a pesar de ser conscientes de que nunca antes en la Historia un presidente había tenido menor apoyo parlamentario (apenas una cuarta parte de los diputados en el Congreso), habían asegurado que harían todo lo posible por completar la legislatura. En otras palabras, tenían la intención de aguantar dos años más en el poder en caso de que el viento soplase a su favor. Y, visto lo visto, al parecer el viento ha cambiado de dirección con extrema rapidez. Todo esto se ha observado con claridad meridiana el pasado 27 de julio. Ese día Sánchez fue testigo de cómo Podemos y los nacionalistas catalanes, precisamente aquellos partidos políticos que con su apoyo lo auparon al poder hace pocas semanas, le daban la espalda. Los socialistas fueron incapaces de sacar adelante las leyes que aseguraban la estabilidad presupuestaria para los próximos meses. Pedro Sánchez ya con