Apple intenta robar el corazón de Estocolmo
7 November 2018
He de reconocer que no les tengo especial simpatía a los influencers. Pretenden hacerse un hueco en nuestra vida, casi como si fueran un amigo. Pero, obviamente, muchos no persiguen otra cosa que ofrecernos artículos comerciales. Como en la publicidad subliminal, venderte un producto resulta mucho más fácil si ni siquiera eres consciente de que te lo están vendiendo; si, de alguna manera, crees que solo es un amigo recomendándote algo que le pareció interesante.Ahora resulta que Apple —e imagino que otras grandes corporaciones— persigue una idea similar como parte de su estrategia de ventas: difuminar los límites entre lo público y lo privado. Así, como comentaba el diario The Guardian el pasado 1 de noviembre, lo que hasta ahora venía siendo una “tienda” Apple, en breve se convertirá en una “plaza mayor”.
Las implicaciones de esta estrategia parecen claras. De la misma manera que el influencer pretende hacernos recomendaciones “de amigo”, cuando vamos a un local de Apple, la compañía quiere persuadirnos de que, en realidad, no acudimos a una tienda, sino a un lugar de encuentro.
Dicho así, suena un poco simplista, así que Apple está buscando maneras más convincentes de vendernos el