Pregúntenle al león
27 February 2019
En 2006, Benjamin Mee convenció a su madre para vender la casa familiar en Surrey, Inglaterra, y comprar otra en el sureste del país… que venía con un zoológico. Al parecer, el zoo de Dartmoor estaba a punto de cerrar, y sus 200 animales iban a ser sacrificados. Salvarlos fue una decisión admirable, pero no exenta de riesgo; Mee tampoco consiguió sanear las finanzas del zoológico, que, después de un tiempo, volvió a estar al borde de la bancarrota.Entonces, Mee tuvo un golpe de suerte. En 2011, el director Cameron Crowe convirtió su historia en película —Compramos un Zoológico, con Matt Damon y Scarlett Johansson—. Además de disfrutar de su momento de gloria, Mee recibió 250.000 libras, y la promesa de recibir un 5% de los ingresos de la película.
Pero, a juzgar por una noticia publicada en The Guardian el pasado 21 de febrero, la película no hizo rico a Mee, ni aseguró el futuro del zoológico. En febrero, el zoo lanzó una nueva “atracción”: un juego de tiro de cuerda con un grupo de personas en un extremo… y un león en el otro. O un tigre, según el día. Los visitantes pagan 15 libras por participar en la actividad.
Aunque Mee dice que esto no es más que una manera divertida de que s