Los diputados españoles se dicen adiós entre descalificaciones
6 March 2019
Quizá hubo un tiempo, ahora muy lejano, en que los políticos lograban aparcar sus diferencias, buscaban puntos en común y conseguían ponerse de acuerdo por el bien de la comunidad. Ahora esos tiempos, si es que existieron alguna vez, parecen perderse entre las sombras del pasado. Hoy en día, da la impresión de que en todos los congresos del planeta se han instalado la bronca, la enemistad y la crispación; incluso el insulto y la falta de respeto. Si a ello le sumamos la fragmentación de innumerables partidos que, al menos en Europa, se observa en muchos parlamentos, entonces tenemos la fórmula perfecta para evitar que cualquier legislatura pueda llegar hasta su fin sin mayores obstáculos. Aquí en España, Alfonso Guerra, ex ministro socialista de la época del presidente Felipe González, lo resumía a la perfección, hace unos días, en una entrevista televisiva: "Hoy en día pareciera que los políticos, en vez de resolver los problemas, los crearan".Es precisamente España uno de los países de la Unión Europea donde mejor se refleja esta eterna contienda cuya consecuencia más inmediata es la paralización de la vida política. Tras apenas ocho meses de mandato, el presidente Pedro Sánchez