La voluntad de diálogo se impone en Cataluña
1 May 2019
Yo, al igual que incontables españoles, tengo la esperanza de que muchos políticos obtendrán de las elecciones realizadas el pasado 28 de abril la conclusión de que una gran mayoría de ciudadanos desea el regreso a la moderación. Y también al diálogo. España lleva ya demasiado tiempo enfrascada en una riña constante. La crispación política ya resulta insoportable, además de tediosa, para millones de electores. A la eterna rivalidad entre los partidos de derecha e izquierda se ha unido también, en los últimos años, el conflicto territorial en Cataluña. Todo ello ha exacerbado los sentimientos nacionalistas, tanto en Cataluña como en el resto de España, una situación que genera inútiles divisiones y enfrentamientos entre personas que deberían aprender a convivir. Es por ello que quizá estos últimos resultados tengan una importancia clave para que los políticos entiendan, de una vez por todas, que nosotros los ciudadanos estamos un poco agotados de esta perenne falta de entendimiento.Por una parte, los excelentes resultados obtenidos por la izquierda han representado un dique de contención al avance de la extrema derecha, cuyo objetivo principal, como siempre, es generar divisiones de