Claverina y su mundo sin fronteras
29 May 2019
La frontera entre España y Francia fue definida formalmente en 1659, hace nada más y nada menos que 360 años. Pero eso poco parece importarle a la osa Claverina, una preciosa plantígrada de pelo pardo que acaba de hacerse famosa en el mundo entero. Claverina nació en Eslovenia, pero el pasado otoño el gobierno francés la trajo a los Pirineos para tratar de repoblar la especie en su vertiente de la cordillera. El caso es que al espíritu libre de Claverina las fronteras le dan absolutamente igual. Tanto, que se ha pasado los últimos meses cruzando la frontera a su antojo, en busca de los sabrosos ganados de los pastores españoles en los valles del Roncal y Salazar. Ha matado al menos a ocho ovejas. Y los habitantes de la zona —lógicamente— temen encontrarse cualquier día con la osa mientras dan un paseo por el bosque. El problema no ha pasado inadvertido para los políticos, que se han puesto manos a la obra para buscar una solución. Y la han encontrado.
El pasado 17 de mayo, varios técnicos y representantes políticos de España y Francia se reunieron en la sede del ministerio de Transición Ecológica en Madrid, en la llamada cumbre de la osa. Acordaron reforzar el seguimiento de Claver