La dictadura del balón
22 May 2019
Al parecer, el fútbol fue introducido en España por inmigrantes ingleses que vinieron a trabajar en las minas de Río Tinto, en Huelva, a finales del siglo XIX. Poco se hubieran imaginado estos mineros ingleses que su pasatiempo se convertiría, con el tiempo, en el deporte rey en España.Como sabrán, en nuestro país el fútbol levanta pasiones, además de ser un negocio millonario. Por supuesto, no hay nada de malo en ver un partido de vez en cuando. Pero en España, más que una afición, el fútbol es casi una obsesión. Una obsesión diría que poco productiva para la inmensa mayoría, aunque a unos pocos —las estrellas de los grandes equipos— les hace ricos.
Los niños no son ajenos a esta fiebre por el balón. Muchos juegan al fútbol a diario en la escuela, son seguidores de algún equipo, compran camisetas oficiales y coleccionan cromos de La Liga. ¿Cómo no va a gustarles el fútbol a los niños, si se estima que más del 60% de los adultos son aficionados a este deporte?
Imagino que el fútbol es un deporte tan bueno como cualquier otro para desarrollar las habilidades motrices de los niños. Pero, aunque decir esto en España es una herejía, como actividad infantil creo que el fútbol deja bastant