San Francisco pone freno al reconocimiento facial
22 May 2019
Si a alguien le quedaban dudas de que toda tecnología puede usarse tanto para bien como para mal, los escándalos de Facebook deberían haber ayudado a aclarar las cosas. Una tecnología creada para facilitar el contacto con familia y amigos está siendo usada constantemente de forma indebida por todo tipo de malhechores. Eso por no hablar del mal uso que la propia red social hace de nuestros datos.Una manera de limitar el mal uso de la tecnología es mediante regulación. Pero, escuchando en su día las preguntas de los congresistas de EE.UU. a Mark Zuckerberg, el CEO de Facebook, tuve la impresión de que, para cuando los políticos hayan entendido cómo funciona la red social, la tecnología ya habrá cambiado por completo. En este caso, decir que la ley va un paso por detrás de la realidad es quedarse muy corto.
En el Ayuntamiento de San Francisco, en el epicentro tecnológico de Estados Unidos, sin duda son conscientes de ello. Así que ahora han decidido probar un enfoque diferente: ¿qué tal si, en lugar de correr detrás de tecnologías que llevan años en la calle, intentamos entender las consecuencias de su uso antes de permitirlo?
Aplicar este principio a toda la tecnología sería claramente