Campeonato de España de carajillos
7 February 2024
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No lo había pensado antes, pero ahora me doy cuenta de algo obvio: los esnobismos son relativos. Mi esnobismo en relación al café, por ejemplo, parece estar geográficamente delimitado: se manifiesta en España, pero sospecho que, si viviera en Italia, o, digamos, en la costa oeste de Norteamérica, mi nivel de exigencia cafetera recaería, creo, más bien en la media.
En España, un país con una potente cultura gastronómica, ¿qué nos pasa con el café? Lo siento, pero no me enorgullece el café con leche que sirven en la inmensa mayoría de cafeterías de nuestro país. Basta ver cómo echan el café molido en el portafiltro, sin ningún cuidado, como atestigua la micro-orografía de café caído que suele formarse alrededor del molinillo. En muchos establecimientos, ni lo comprimen antes de poner el portafiltro en la máquina de café. La leche escaldada tampoco es infrecuente. Pero, señores míos, ¿cómo va a salir bueno el café? Sería un milagro.
Quizá la terca mediocridad del café en España